Entre colores vibrantes, texturas moldeadas por manos ancestrales y el eco perenne de la devoción, la tradicional Feria Artesanal de Yare conmemora este año sus cuatro décadas de trayectoria ininterrumpida. Cuarenta años consolidándose como el bastión indiscutible del arte popular, la resistencia cultural y la identidad de los Valles del Tuy y de toda Venezuela.
Los espacios circundantes a la emblemática Plaza Bolívar de San Francisco de Yare se han convertido nuevamente en el epicentro de la creatividad local. Alrededor de treinta cultores y artesanos se han dado cita para exhibir una variada muestra de su talento, donde destacan las mundialmente conocidas máscaras de los Diablos Danzantes, juguetes de madera, piezas de orfebrería, bisutería, alpargatas y una amplia gama de objetos elaborados con materias primas naturales.
Cuatro décadas de resistencia creativa
Nacida del esfuerzo colectivo por visibilizar y proteger el trabajo de los hacedores de cultura de la región, la feria ha sabido sobreponerse al paso del tiempo, adaptándose a las nuevas generaciones sin perder su esencia. Cada pieza expuesta en los tarantines y mesas decoradas cuenta una historia: la del artesano que pasa días enteros tallando la madera o moldeando el papel y la arcilla para dar vida a los símbolos sagrados y festivos de la venezolanidad.
“Celebrar 40 años de esta feria es rendir tributo a la constancia de nuestros abuelos, padres y jóvenes que mantienen encendida la llama de la tradición. Yare no es solo danza y fe; Yare es arte en sus manos”, comentaron con orgullo miembros del gremio artesanal de la localidad.
En el marco de este cuadragésimo aniversario —que coincide con celebraciones especiales del fervor religioso y parroquial de la zona—, la programación festiva también ha servido como escenario para enaltecer la labor de destacados líderes culturales y personalidades que han dedicado su vida a la preservación del patrimonio yareño. Condecoraciones y actos solemnes han acompañado las jornadas feriales, reafirmando que el verdadero tesoro de Yare reside en su gente.
La feria se mantiene abierta para recibir a lugareños, turistas de la región capital y visitantes de todo el país que deseen llevarse un fragmento tangible de la cultura mirandina. Con cuatro décadas de historia a sus espaldas, la Feria Artesanal de Yare demuestra que las tradiciones populares, cuando se arraigan en el corazón de una comunidad, no solo perduran, sino que florecen con más fuerza ante el porvenir.