Con el regreso a la presencialidad y las jornadas laborales de 6 a 8 horas, miles de mascotas enfrentan un desafío emocional: la ansiedad por separación. Este trastorno no solo afecta el bienestar del animal, sino que puede derivar en problemas de conducta y daños en el hogar. Expertos en comportamiento animal comparten las claves para que este proceso sea una transición tranquila y no un trauma.
¿Qué es la ansiedad por separación?
Se manifiesta cuando el vínculo entre el dueño y la mascota se vuelve dependiente de manera poco saludable. Al quedarse solos, los perros y gatos pueden experimentar ataques de pánico que se traducen en ladridos excesivos, destrucción de muebles o falta de control de esfínteres.

Recomendaciones para una soledad saludable
Para evitar que tu mejor amigo sufra mientras trabajas, se sugieren las siguientes estrategias:
- Salidas sin rituales: Evita las despedidas largas y efusivas. Salir de casa de forma natural y tranquila le indica a la mascota que tu partida no es un evento alarmante.
- El poder del ejercicio: Un paseo vigoroso o una sesión de juego intenso antes de salir ayudará a que tu mascota gaste energía y pase gran parte del tiempo descansando.
- Enriquecimiento ambiental: Deja juguetes interactivos o rompecabezas de comida (tipo Kong). Mantener su mente ocupada es la mejor distracción contra el estrés.
- Entrenamiento de “falsas salidas”: Practica ponerte las llaves y los zapatos en momentos en los que no te vas a ir. Esto ayuda a desensibilizar al animal ante las señales que anticipan tu partida.
- Ruido blanco o música: Dejar la televisión en un canal de naturaleza o poner música relajante puede camuflar los ruidos del exterior que generan alerta.
- Regreso en calma: Al llegar a casa, ignora a tu mascota durante los primeros minutos hasta que esté tranquila. Premiar el estado de calma refuerza que tu llegada es algo normal y seguro.
Fuente: Gente Lo Nuestro.